Mas wayfinding y peatones sin sombrero

Hace algún tiempo les hablé sobre el “pictograma de minusválido activo”, y todavía me llegan comentarios que discuten sobre estricta funcionalidad… y no puedo evitar acordarme del antiguo pictograma de peatón en los semáforos: verde, andando, con prisa y bien orgulloso de su sombrero. Así que hoy les voy a hablar de: “El día que el peatón perdió su Sombrero”.

Por si alguno no lo recuerda, déjenme aclarar que hablo en sentido literal: realmente los pictogramas de “peatón” llevaban  sombrero, cosa que desapareció, lógicamente, provocando sentimientos encontrados. Estamos hablando de Señalización, claro, pero de una aproximación, si quieren un poco más poética al hecho de “poner señales”. ¿Y esto porqué? se preguntarán con razón, “¿no debería un pictograma representar correcta, nítida y funcionalmente una idea, buscar la esencia” (cito textualmente a Angel, de sus comentarios al post sobre Minusválido Activos) cuestionan. Y, sí, desde luego que sí, una señal debe señalizar, para eso existe, y nada superfluo debe alterar su esencia… o no, depende. Las nuevas corrientes en señalización, el Wayfinding por ejemplo si me permiten el palabro, buscan algo más que señalizar: buscan transmitir.

Responden a una cuestión que todos como usuarios de un espacio reclamamos: que alguien haya pensado en mi. Es decir, el planteamiento no es “poner rótulos que señalan al despacho del director”, por ejemplo, sino pensar “qué necesita saber alguien que quiere ver al director”. Es una cuestión de planteamiento, de organizar la información según lo que el usuario necesita saber… Es, en cierta manera, hacerle un guiño al usuario, indagar qué está pensando, meternos en sus cabezas, y que él o ella, lo note; note que alguien se ha preocupado por cómo se va a sentir al enfrentar un territorio desconocido.

Y es en este sentido en el que los diseñadores gráficos nos adentramos a veces a dotar de “valores” a algunos pictogramas, saltándonos los preceptos estrictos de la señalización, porque lo que queremos es, de alguna manera y entiéndase con todas las prevenciones posibles, señalizar con alma. “Y esto porqué?”, pueden seguir insistiendo, pues porque de alguna manera, las cosas con alma generan identidad y empatía, y aquí ya sí hablamos de algo muy interesante y por lo que las marcas hoy en día matan: caer bien y ser recordados, nada menos. El pictograma de peatón con sombrero, por cierto, sigue vigente en Berlín hoy en día y no se pueden imaginar la cantidad de camisetas que los turistas se compran con el dibujo, simplemente porque les parece algo simpático.

Oyer Corazón para Radio5 Todo Noticias
Dudas, sugerencias, comentarios en http://www.oyercorazon.com

Si quieres OIR esta columna sobre WAYFINDING pincha aquí

Enlaces interesantes:

Luis Maran, blog bastante chulo y el Ampelmann (peatón berlinés)

Un proyecto interesante de Wayfinding en el Blog Índica: Legible London; por cierto, qué buen blog éste de Juan Leal.

  1. Ángel

    Hace ya cien años que Otto Neurath, filósofo y sociólogo vienés, emprende la tarea de crear un sistema coherente de representación gráfica. Después Otl Aicher se encarga de la imagen gráfica de las Olimpiadas de Munich 72 cuya iconografía sigue vigente hoy día. Ambos basaban sus diseños en un ideal: la creación de un auténtico lenguaje gráfico al servicio del ser humano. Ambos aplicando criterios racionales, ¡científicos!, al diseño gráfico. Y ambos regalándonos formas bellas y eternas.

    Oyer, definitivamente somos de escuelas diferentes: Yo nunca jamás recomendaría a nadie que utilizara Arial, me encanta el logotipo anguloso del Deutsche Bank y no conozco un edificio con más alma que una torre de acero y cristal de Mies van der Rohe. El hombrecito de los semáforos berlineses me parece un claro ejemplo de mal diseño, desproporcionado y desagradable, y si hablamos de sombreros, me quedo con estos:

  2. La desaparición del sombrero es un nuevo ejemplo de la estúpida obsesión por lo “correcto” que nos invade.
    Si hay que quitar el sombrero al peatón, habrá que eliminar las vallas de madera de la señal de paso a nivel con barreras, quitarle el humo al tren en la de paso a nivel sin barreras o eliminar de el vehículo de todas aquellas en las que aparece un coche por ser anticuado y poner un coche moderno, y lo mismo con las de animales sueltos, que haya uno de cada especie.
    Una señal debe ser comprensible ante todo, y el sombrero no convertía al peatón en incomprensible, sobre todo porque con ese tamaño y a la distancia a la que solemos verlo, el sombrero casi ni se distingue.
    Además, el sombrero se está volviendo a poner de moda.
    Debería haber por parte de las autoridades un empeño mayor en una correcta aplicación de la señalización y un menor interés en los retoques que a la larga solo sirven para gastar dinero.
    Por cierto, como ejemplo de mala señalización valga esta web: http://www.20minutos.es/galeria/5343/0/0/

    Sobre lo que dice Ángel de recomendar la Arial, ante el uso y abuso de la Comic Sans, Béndita sea la Arial.

    • oyer

      Es cierto Erredé ¿qué hacemos con las señales obsoletas? Pero ¿no es espectcularmente bella la señal de “paraje pintoresco” ? ¿sirve para algo que sea tan bella? Traigo a colación tb otros comentarios (fuera de foro) que preguntaban cómo se medía la “almanización” de un pictograma, y sí, lo sé, me meto en un fregado importante. El caso es que todo esto de los “pictogramas con alma” tienen especial significado en la señalización de espacios “comerciales”, y desde luego difícil aplicación en la señalización viaria. De hecho, esta “almanización” se lleva haciendo en la señalización de los aseos de los bares de toda la vida (con espantosos resutlados, santa gráfica bendita!)… supongo que para pasmo y y espanto de Otto Neurath y del bueno de Aicher, pero buscando ese “guiño” del local con sus clientes. Así que Angel, no te mosquees;) en la variedad está el gusto!!

  3. Ángel

    Aparecen por aquí dos conceptos bien interesantes relacionados con el diseño gráfico: la belleza y el alma de las cosas. Que nadie piense que me postulo frente a ellos. Ahora bien, desde mi punto de vista, ambos son consecuencias, y no puntos de partida. Me gusta la belleza que resulta de la claridad y el orden. Los pictos de Aicher están basados en una retícula que no se ve, pero que les confiere una cualidad estética innegable. En el fondo, es una cuestión muy muy vieja: alcanzar la belleza mediante el uso de la proporción, y ese es mi credo.

    Volvamos al sombrero: la cuestión no es que los hombres ahora no los lleven, ¡porque el sombrero siempre fue un elemento supérfluo en los semáforos! ¡Nunca pintó nada ahí! Hay otros elementos que sí se han quedado en nuestra memoria colectiva, como los teléfonos de asa. No importa que ahora sean inalámbricos, yo sigo dibujando telefonitos con cordón. El cordón era relevante en su momento y ahora el pictograma funciona igual de bien, aunque no represente fielmente la realidad.

    Arial no tiene orden, ni claridad, ni belleza, ni alma. Si algún usuario de Windows me pide que elija entre las tipografías que puede utilizar, no lo dudo: Courier New.

    Y tranqui, que no me enfado.

  4. Pingback: Legible London, andar es sano « Oyer Corazón

  5. Pingback: El pictograma de discapacitado activo « Oyer Corazón

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