La tarjeta de visita como estrategia

Hoy quiero dedicarle estas reflexiones a las tarjetas de visita… aunque, ¿no suena anticuado? Tarjeta de visita. Puf, me suena a letra inglesa, de las de boda… claro, puedes decir bussiness cards, pero quedas pelín snob, así que, si no hay más remedio, así se queda: tarjeta de visita.

Digo que suena anticuado, porque ya no responde al concepto de “visita”; ya la dás en todo evento social o profesional; son una herramienta comercial de primer orden. Tanto así, que en los países sajones ya venden un “porta-tarjetas” de dos caras; por una cara tienes las tuyas propias, con una flechita que indica “salida”, y por la otra cara, un espacio vacío con la flechita de “entrada”. Un inteligente diseño sensato que nos coloca en el quid de la cuestión de para qué sirve una tarjeta: para darla, para dar muchas, y recibir siempre que se pueda, otra a cambio.

Como diseñador, muchas veces me piden “que mi tarjeta sea chula”, y casi siempre les indico que la Tarjeta es parte de una estrategia. ¿Cuál es la estrategia? Bueno, sólo das una tarjeta a alguien con el que ya has tenido un contacto físico; ya te conoce, guarda una impresión de tu persona y de lo que hayáis hablado. Por lo tanto, no es tan importante que “la tarjeta te represente”; tú ya te representas. La Tarjeta debe servir para que, cuando quien la haya recibido, llegue a su casa o trabajo, refuerce algo que tenga que ver contigo. Y, la mayoría de las veces, lo más interesante, lo más importante, con lo que realmente nos interesa que alguien retenga de nosotros mismos, no es “que mi tarjeta sea chula”, sino… “mmm, parece profesional”.

Todos vendemos algo en esta vida, y frente a la venta solemos adolecer de “empaque profesional”. Ya casi nadie te contrata porque seas simpático, genial, creativo, o chulo… sino porque vas a resolver un problema. Sea el que sea, eres un profesional en resolver problemas. La empatía, la originalidad, la sorpresa, son en la mayoría de los casos, secundarios ante quien recibe tu tarjeta. Debes siempre presentarte como un buen profesional, y para eso sirve, y esa es la estrategia a la que debe obedecer tu tarjeta de visita.

Por supuesto, esta estrategia no es la buena ni la única, sino una forma sensata de Oyer Corazón para Radio 5 Todo Noticias. Y son reflexiones abiertas a apuntarme contradicciones, dudas, sugerencias o comentarios…

Columna emitida el 23 de abril de 2011

Si quieres OIR ESTA COLUMNA sobre Tarjetas, pincha aquí (podcast de RNE)

LINKS:

Este Post fue provocado por varios eventos, entre ellos, este artículo en CYANmag donde me pedían mis propias tarjetas: Las tarjetas de visita del Diseño Español (I)

Por cierto, que claramente sufro de personalidad múltiple, porque no os podéis imaginar la cantidad de tarjetas personales que tengo: como diseñador, periodista, de asociaciones varias, de Esquizofrénicos Tarjeteros…

Sobre Tarjetas, no os podéis perder este trabajo de Tres Tipos Gráficos: tarjetas con tampones, absolutamente soberbias.

Y, aunque no es exactamente de tarjetas, este post de Jose Carlos León para CookingIdeas.es tiene mucho que ver, y la imagen que usa es real como la vida mesma.

Y, por último, una recomedación para todos: encargar tarjetas (vuestras y de clientes pequeños) en http://uk.moo.com/es/. No me llevo comisión, ni les conozco de nada, pero son gran ejemplo de la inteligencia al servicio del diseño (sensato). Ah, y de ahí son también los Porta-Tarjetas de la imagen.

  1. Totalmente de acuerdo, como siempre, la creatividad, la sorpresa, etc… se le supone al profesional, al igual que el diseñador presupone la función de su proyecto, así pues lo importante es el hecho de comunicar profesionalidad.

    Aunque por otra parte de mis tarjetas siempre han dicho que son muy bonitas! :-) así que si logras ambas cosas, mejor que mejor, ¿no?

    Saludos!

  2. Pingback: Micro-entrevista a Tres Tipos Gráficos « Oyer Corazón

  3. Pingback: MI TARJETA YA NO ME REPRESENTA « Oyer Corazón

  4. Bueno Oyer, en parte tienes razón, mucha razón, pero por otro lado no deja de ser algo romántico en la comunicación básica , veras sabemos que si no estas en internet no existe, tanto que si antes se necia ” lo único inevitable es hacienda y la muerte”, podemos decir que ahora “lo único inevitable es internet , hacienda y la muerte” estados a parte, queda la tarjeta como un sello inevitable de representación en el recuerdo de quien lo entregas , yo las dejo siempre cundo algo publicidad de mis trabajos y como no cuando hago puerta fria, que por cierto nadie me contó en la escuela que es lo que era y que iba a tener que hacerlo, jeje……..un abrazo.

    • Oyer Corazón

      Totalmente de acuerdo con tu comentario. En realidad cuando tienes que vender “a puerta fría” es cuando más valoras las herramientas de comunicación a tu alcance. Y ahí la Tarjeta es fundamental (mi comentario inicial es que está desfasado el llamarle “tarjeta de visita”). Soy un firme defensor de las Tarjetas, no solo por ese romanticismo, sino por creo que una buena tarjeta funciona, es útil.

      Por cierto, ¿algún consejo para los lectores sobre esto de vender a puerta fría? Es cierto que es algo a lo que los diseñadores no solíamos estar acostumbrados y que hoy por hoy es fundamental si eres profesional independiente.

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